TRATAMIENTO CON LASER

Tradicionalmente el tratamiento con láser se ha utilizado para eliminar las cicatrices de acné.  Hoy en día, también se utiliza para eliminar el acné, antes de que deje las cicatrices.  El tipo de láser que se utiliza para cada situación es diferentes.

Eliminar el Acné

El dermatólogo calienta con el láser la zona afectada por el acné a una temperatura tal que la bacteria no puede sobrevivir.  El efecto del calor encoge las glándulas sebáceas que pasan a producir una menor cantidad de sebo. De esta forma, el láser actúa directamente sobre los dos factores principales causantes del acné como son la mayor producción de sebo y las bacterias.

Según algunos estudios clínicos, un 60% de las personas que han seguido un tratamiento con láser han mejorado después de un tratamiento. A la mayoría de las personas que se sometieron al tratamiento, les había desaparecido el acné después de 6 meses.  Según estos estudios, el láser se está demostrando como un método rápido, sencillo y seguro para eliminar el acné, prácticamente sin efectos secundarios.   Otros especialistas piden precaución al analizar estos casos y advierten que el uso del láser para eliminar el acné es todavía muy reciente. Advierten que se necesitan más estudios para ver los efectos del láser a medio y largo plazo.

Eliminar las Cicatrices:

El láser también se utiliza desde hace tiempo para eliminar las cicatrices del acné. Dependiendo de la severidad y cantidad de las cicatrices se puede llegar a eliminar por completo o disminuirlas considerablemente.

El tipo de láser que se utiliza más habitualmente es el láser CO2, que es un tipo de láser ablativo (vaporiza la superficie de la piel para favorecer la regeneración de tejidos nuevos).

El tratamiento con láser CO2 requiere anestesia.  Después de realizado el tratamiento, puede ser necesario que el paciente lleve cubierta con vendas la parte de la piel que se ha sometido al láser. En estos casos, después de 1 ó 2 semanas y dependiendo de la persona, la piel debería encontrarse mejor y podría descubrirse. Sin embargo, durante los siguientes meses será muy importante que cuide muy bien la piel, especialmente para protegerla de los rayos solares.  Se trata de un tejido nuevo que está terminando de generarse y si se expone al sol, podrían aparecer manchas.

Para evitar que el sol afecte a la piel, será necesario utilizar productos de protección solar especial que no contengan componentes que puedan irritar la piel.

Hoy en día la técnica de dermabrasión mediante láser es una de las técnicas más utilizadas para eliminar las cicatrices del acné ya que suele ofrecer muy buenos resultados. El riesgo de que queden cicatrices o manchas es reducido.

También se han empezado a utilizar láser no ablativos (no vaporizan la superficie de la piel) con muy buenos resultados. Estos láseres remodelan la piel estimulando la producción de colágeno.  Según la Universidad de Northwestern (Illinois), los métodos no ablativos para eliminar las cicatrices de acné (intensidad moderada a severa) son muy efectivos y tienen menos efectos secundarios que los ablativos. Para este tipo de sesiones, no es necesaria anestesia y se necesitan varias sesiones.  Pueden ser necesarias unas 5 sesiones en intervalos de 3 semanas.

Es importante señalar que los resultados no son igualmente buenos para todas las personas. Las intervenciones con láser no se recomiendan para personas que tienen la piel morena u oscura. Las pieles blancas corren menos riesgo de que aparezcan manchas o cicatrices a causa del láser. Tampoco se recomienda el tratamiento con láser para aquellas personas que tienen antecedentes o han sufrido anteriormente casos de hiperpigmentación o hipopigmentación.