ACNE ROSACEA

El acné rosácea es un tipo de acné que tiene poco que ver con el acné vulgaris (común). Por ello su tratamiento es distinto al del acné común.

El acné rosácea se caracteriza por la aparición de manchas rosadas en el rostro que pueden transformarse en forúnculos y granos. A diferencia del acné común, el acné rosácea no suele darse en personas menores a los 30 años. Aquellos que más padecen de acné rosácea son adultos, mayores, de tez bastante blanca y sobretodo mujeres que están alcanzando la edad de la menopausia.  Es muy difícil curar este tipo de acné por completo, pero si se puede tratar hasta lograr reducirlo notablemente.

Además de la predisposición genética, algunas de las causas más comunes que provocan su aparición son:

  • Los desajustes hormonales:  Por eso es común que se de en mujeres cercanas a la menopausia ya que la menopausia es una etapa de desajustes hormonales
  • Los estados emocionales que acarreen desajustes hormonales como depresión o estrés entre otros.
  • La exposición prolongada al sol, sin protectores. Es importante utilizar siempre algún filtro mayor a 15, sobre todo en aquellos casos en que se tiene una piel muy blanca. Una vez ha aparecido el acné rosácea, es muy importante seguir protegiéndose del sol para no ayudar a que siga desarrollándose y aumentando.
  • La exposición prolongada al frío o a cambios de temperatura muy bruscos.
  • Comer habitualmente alimentos y condimentos picantes que puedan acarrear problemas digestivos.
  • Consumir alcohol frecuentemente y en exceso.
  • Usar cosméticos de consistencia más bien grasa. Esto se da solo en aquellos casos en los que se tiene una cierta predisposición de la piel a padecer de acné rosácea. No todas las mujeres que utilizan este tipo de cosméticos padecen de acné rosácea. En los casos en que ya se padece acné rosácea o se nota cierta predisposición al enrojecimiento e irritación de la piel después de utilizar este tipo de cosméticos, es conveniente dejar de utilizarlos.

El acné rosácea se puede reconocer básicamente por el enrojecimiento continuo de la nariz, mejillas, frente y barbilla. Un punto muy importante para luchar contra este tipo de acné es reconocerlo lo más pronto posible para poder acudir a un especialista que ayude a disminuirlo y a evitar que siga avanzando.