¿Son eficaces los tratamientos en salones de belleza?

Cada poco tiempo aparece un nuevo tratamiento que se incorpora a la amplia lista de opciones ya existentes para combatir el acné. Un elemento más de este arsenal son los tratamientos faciales antiacné de diferentes tipos ofertados por los salones de belleza. Pero, en cuanto a su efectividad, la respuesta sigue siendo subjetiva.

Los tratamientos para el acné de los centros de belleza ofrecen algunos resultados, pero el grado de efectividad sigue variando de una persona a otra. Uno de los factores determinantes es la severidad del acné.

Cuanto menos severo es el caso, mejores son resultados de estos tratamientos faciales. Si el acné a tratar es de intensidad ligera, con puntos negros y espinillas, el nivel de éxito está entre un 80 y un 90%. Cuando el acné es de intensidad moderada, con granos y pústulas, también responde a estos tratamientos volviéndose más controlado. Sin embargo, en casos de acné severo que presentan nódulos y quistes, puede que no funcionen.

Los tratamientos que ofrecen los salones de belleza no tienen una característica definida, así que pueden diferir mucho de un establecimiento a otro. La mayor parte de las veces, se centran en el proceso de abrir manualmente los poros obstruidos. Una vez que el poro está abierto, el acné se cura por sí mismo.

En algunos casos, se combina la apertura de los poros con un tratamiento de ozono. Ese proceso destruye los microorganismos causantes del acné. Una vez que finaliza el tratamiento, se suele realizar un masaje con algún ingrediente calmante, como el aloe vera o el extracto de pepino.

Al variar el tipo de tratamiento de un centro de belleza a otro, es normal que los resultados también varíen. Cuanto más completo es el tratamiento, mejores son los resultados. Esta es la razón por la que es necesario que comprendamos lo que estos tratamientos incluyen antes de decantarnos por uno en particular.

Otro factor que influye en la efectividad de los tratamientos faciales antiacné es la frecuencia con la que se llevan a cabo. Hay que tener en cuenta que siempre ofrecen mejores resultados si se hacen de forma regular. Si solo los hacemos de vez en cuando, puede que no se alcancen los resultados esperados. Pregunte en el centro de belleza o salón al que acuda cada cuánto recomiendan repetir el tratamiento para conseguir unos resultados óptimos.

En resumen, es verdad que los tratamientos faciales ayudan hasta cierto punto a controlar el acné, pero también es cierto que puede ser un error confiarse solamente en ellos para resolver el problema. Aún así, es recomendable incluirlos como parte de nuestra rutina de cuidado facial.

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