Los errores más frecuentes al elegir un tratamiento anti-acné

Los problemas de acné pueden presentarse a partir de los 10 años, aunque a esa edad los brotes de acné suelen ser suaves y temporales. Sin embargo, hay personas que padecen severos problemas de acné que demanda un tratamiento específico.

Afortunadamente, ahora podremos escoger entre una amplia variedad de tratamientos. Algunos trabajan de forma eficaz mientras que otros pueden provocarnos reacciones adversas. Los que ven cómo sus problemas de acné se agravan con el tratamiento normalmente han escogido uno que es incompatible con su tipo de piel.

Por eso, es importante que a la hora de buscar tratamientos, los pacientes examinemos cuidadosamente los distintos productos. Lo primero que debemos evitar es cometer algunos de los errores más comunes:

1. NO COMPROBAR LOS INGREDIENTES DEL PRODUCTO

Un error muy frecuente es no mirar la composición del producto, cuando esa composición es la que nos puede informar sobre cómo actúa exactamente el tratamiento contra el acné. Las personas que no quieren experimentar efectos secundarios pueden sentirse más cómodas usando productos naturales con ingredientes vegetales. Sin embargo, cuando nos enfrentamos a un caso de acné severo, tenemos que elegir una medicación que contenga peróxido.

El peróxido es una de los ingredientes más efectivos contra los brotes de acné. Este ingrediente limpia la piel y elimina las bacterias que causan el acné. El paciente, en todo caso, debe aplicar pequeñas cantidades de este tipo de crema o loción, ya que así evitará al máximo los efectos secundarios, como la irritación cutánea, el picor, la inflamación y la sequedad de la piel.

2. ESPERAR RESULTADOS INMEDIATOS

Otro error que solemos cometer es esperar un resultado muy rápido. Algunos productos se anuncian prometiendo resultados en cuestión de horas o días. En lugar de caer en las trampas de los “tratamientos milagro”, que solo sirven para darnos falsas esperanzas, es mejor que el paciente entienda desde el principio que acabar con los granos, las espinillas y otras manifestaciones del acné lleva su tiempo.

Además, los medicamentos que actúan de forma progresiva ofrecen mejores resultados que los que pretenden acabar con el problema en una noche. Esto es así porque los que ofrecen resultados rápidos se centran en el exterior de la piel, pero no van a la raíz del problema. Los medicamentos que actúan gradualmente le dan a la piel tiempo para reaccionar de forma positiva al tratamiento.

3. DEPENDER DE UN SOLO PRODUCTO

Hay muchos productos que son populares principalmente por la publicidad y la cobertura mediática que reciben. Sin embargo, estas marcas pueden no ser las más efectivas para tratar el acné. Los pacientes tienen que ser conscientes de que hay muchos tipos distintos de piel y que lo que es efectivo en unos casos puede no serlo en otros.

Lo mejor que podemos hacer es consultar al dermatólogo antes de empezar cualquier tratamiento. Él se asegurará de que no dependamos de un solo producto para resolver el problema. Es importante que hagamos algunos cambios saludables en nuestro estilo de vida para ayudar al tratamiento.

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