Mitos y Verdades sobre el Acné Adulto

Si has tenido acné en la adolescencia, probablemente oirías todo tipo de consejos y advertencias. “¡Comes demasiadas grasas!” “¡No te lavas la cara lo suficiente!” “¡No deberías comer chocolate!”.

La realidad es que la mayoría de las cosas que habrás oído son un mito. He aquí los más comunes:

Mito 1: Los adultos no tienen acné

No es cierto. Los estudios revelan que hay un número significativo de adultos con acné que tienen entre 30 y 50 años. El acné puede tener un aspecto distinto a los 36 que a los 16 – suelen ser nódulos rojizos y no puntos blancos y negros – pero es acné también.

Mito 2: Comer chocolate y beber cafeína provoca acné

La controversia sobre la relación entre la dieta y el acné sigue, pero lo cierto es que hay pruebas científicas que relacionan el consumo de estos productos con la aparición de brotes. Algunos estudios sugieren que el consumo de leche puede influir a causa de la presencia en ella de bacterias y hormonas, pero los datos no son especialmente sólidos.

Mito 3: El estrés causa acné

Puede que esto tenga una base real, pero es muy difícil de cuantificar. Algunos estudios han determinado que los estudiantes universitarios tienen más acné cuando se enfrentan a exámenes finales, pero no se puede asegurar que esto sea la causa. Además, no les ocurre a todos los estudiantes con acné. Por lo tanto, puede que el estrés juegue algún papel, pero no hay estudios suficientes que señalen a las hormonas del estrés como causantes de un empeoramiento.

Mito 4: No uses protector solar, porque agrava el acné

Es cuestión de elegir el protector correcto. Los protectores químicos que disipan los rayos UV a través de una reacción química pueden hacer que aparezcan granos. Si somos propensos al acné es mejor que usemos un protector físico que lleve óxido de zinc.

Mito 5: Tienes acné porque no te lavas lo suficiente

A no ser que nuestra higiene sea muy deficitaria, es bastante probable que esta afirmación sea falsa. Los estudios demuestran que basta con lavarse la cara dos veces al día, ya que más lavados pueden provocar que la piel se reseque. Hay que tener en cuenta que los limpiadores apenas están unos segundos en contacto con nuestra piel, por lo que las cremas con retinoides, por ejemplo, son mucho más eficientes.

Mito 6: No puedes usar maquillaje cuando tienes un brote de acné

Desde luego, hay algunos tipos de maquillaje que empeoran un caso de acné, en especial las bases gruesas que taponan los poros y el maquillaje compacto. Pero unos polvos ligeros, como por ejemplo los minerales, apenas tienen impacto en el acné. Por supuesto, si queremos cubrir el acné lo mejor es usar productos más gruesos, pero no tenemos más remedio que elegir.

Mito 7: El acné es solo un problema cosmético

El acné puede tener consecuencias psicológicas y, si no se trata correctamente, puede dejar cicatrices permanentes.

Mito 8: Si esperamos el acné desaparecerá con el tiempo

Hay muchos tratamientos disponibles para tratar el acné, y los dermatólogos pueden prescribirnos la opción que mejor se ajusto a nuestro caso. Cuanto más importante sea el caso de acné más importante será también tratarlo adecuadamente.

Mito 9: Puedes “limpiar” las espinillas restregándolas

De hecho, es lo peor que podemos hacer. Frotar o apretar las lesiones puede dejarnos cicatriz. Si tenemos una cita por la noche y una espinilla enorme, podemos conseguir que el dermatólogo la reduzca con una simple inyección.

Mito 10: Si eres un adulto, basta con usar una buena crema facial o limpiador

La solución no está en ir a un centro comercial para adquirir una crema, sino en acudir al dermatólogo para que nos dé una receta contra el acné. Esto es mucho más imporante que usar productos sin receta, especialmente si nuestra piel es muy problemática. El repertorio de tratamiento es amplio, desde el peróxido de benzoilo hasta el ácido salicílico.

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